viernes, 11 de mayo de 2012

Final de etapa, nuevos rumbos....

El negativo del cuarto ICSI en 2011, fue el fin de una etapa.

Me saqué la presión del tiempo sobre mis espaldas, y dejé que la vida fluya...
Me siento una verdadera atleta de la vida. Profesional de remo, contrareloj, carreras con obstáculos, y largas maratones. En el 2011 llegué a una final importante, quizá entraba para las olimpíadas de éste Londres 2012....
Estaba en la pista, en la recta final, en la contra-reloj faltaba poco para cruzar la meta.
Corría detrás de un objetivo, cada vez mas rápido, sin descanso... ser mamá.
El corazón que bombeaba mi ilusión a full, retumbaba en mi cabeza cada vez mas fuerte: bum, buM, bUM, BUM, BUM, BUM... Solo escuchaba mi corazón, que latía desesperado...Por momentos como un caballo salvaje, desbocado, sin querer escuchar lo que venía de afuera... la cabeza a punto de estallar...
Una voz interior que me decía: fuerza que vas a poder...
Un público entusiasmado que alentaba: fuerza que vas a poder...
Para esa cuarta carrera me había preparado como nunca, no había nada fuera de control.
Tenía un solo rival: el destino... bum ,buM, bUM, BUM, BUM, BUM....
Y me ganó...

Fue durísimo, no solo por la derrota y el esfuerzo sostenido, sino porque llegó en un mal momento familiar...
Quedé agotada, al costado de la pista, sin piernas, sin moverme para recuperar el aliento...ya había dado todo...
El corazón hiso un clic, y lo pude escuchar al estar en calma.
Me levanté, y comencé a caminar como pude, con lo que quedaba de mi...
La ilusión sigue en pie. La noticia es que mi cuerpo y mi corazón se pusieron de acuerdo:....para lograr el objetivo, habrá que cambiar de rubro, ya no estoy para la especialidad contra-reloj....

Volví a buscar los consejos y el aliento de Adriana Nucciari mi psicóloga, para reencontrar las herramientas, que se me habían caído durante la carrera...
Fui al taller de ovodonación de la fundación Concebir para descubrir nuevas herramientas...
Escuché y leí mucho sobre psicología y derecho. Consulté con un estudio de abogados...
Escuché y leí mucho sobre adopción. Visité una familia en tiempo de adaptación, con muchos miedos pero con una felicidad inmensa...Una madre que hizo lo imposible para adoptarlos, que cada día se desvive por sus hijitos, que cuando los mira se le iluminan sus ojos y se escucha su corazón latir al galope fuerte, y unos niñitos que disfrutan de la contención que nunca tuvieron...

Hoy sólo se que mis hijitos muy probablemente no tendrán mis ojos, pero llevaran mis abrazos y besos estampados sobre su piel...y ese será mi sello inconfundible.

Hoy no corro contra el destino, por momentos me dejo llevar y ver hacia donde quiere ir...
Me hice amiga, aunque a veces con mi destino nos peleamos, nos reconciliamos y pactamos...
Trato de convencerlo.... quizá quien dice lo agarre distraído o lo convenza, y lograr en las nuevas modalidades...al fin ser mamá.

11 comentarios:

Ceci dijo...

¡Qué bueno ser la primera en felicitarte!, me emociona esta entrada y te felicito por tu desición, no hay nada que agregar, nada puedo decirte yo que no lo hayas dicho, o sientas, o ya sepas, solo te deseo mucha suerte aunque se que la vas a tener, y se que todo saldrá bien.
Te mando un gran beso!!

Mimi dijo...

Felicidades! Sea cual sea la forma venceras al destino y lograras ser mamá.
Lo mas lindo es tener la certeza de que tarde o temprano va a llegar!
Besos

Mimi dijo...

Hermosa decision! Felicidades! Ahora tenes la certeza de que alguna u otra forma venceras al destino y vas a ser mama!!!

Noe dijo...

Mi querida Chipi: Celebro tus palabras. Entiendo ese tiempo tan difícil que pasaste y admiro que una vez más te hayas rearmado para seguir, para luchar una vez más. No sé si soy imprudente, pero estas palabras (por más que vengan de un tipo un poco controvertido) me hicieron emocionar cuando las leí y pensé en las luchadoras de todos los días como vos:

No hay una fórmula para ser padre. Te pueden vender la cigüeña que viene de París, la semillita, el repollo o el más natural y placentero de hacer el amor con la mujer que elegiste para un compromiso de por vida. Pero ser padre es otra cosa más complicada y maravillosa. Si lo viste nacer, guardá esa imagen única e irrepetible. Pero tampoco eso se convierte en un certificado de paternidad garantizado.

Hay tantas maneras de ser padre. De convertirte en alguien indispensable en la vida de una persona que también se va a transformar en indispensable para vos. Un puente que muchos saben cómo se construye, pero pocos como se transita. No existe la diferencia entre la sangre y el corazón. Si hasta dicen, y me consta, que los hijos adoptados terminan pareciéndose a uno.

¿Cómo les puedo explicar esa herencia que solo yo conozco? No hay manera de encontrarla. Si a la hora de estar al lado de tu hijo, él no te pide esa diferencia que solo hace la naturaleza con cierta cuota de mezquindad. A ellos no les importa nada de herencias, genes y otras obviedades.

Tu hijo solo quiere que le cambies los pañales cuando ya pesan más que él y el peligro de derrumbe es inminente. Que estés a su lado cuando la fiebre parezca un dragón que hay que vencer como si fueras el Príncipe Valiente. Que los sostengas en sus primeros pasos sin saber que estas siendo testigo del comienzo de un camino imposible de parar y que, algún día, los llevara por un desvío que los terminara alejando.

Que intentes, como yo, buscar las palabras justas para decirle que lo amas y te das cuenta que el idioma, tan bien usado por Cervantes, Cortázar o Saramago, a vos no te alcanza para describir la felicidad que te invade. Que su primera palabra, siempre dedicada a mamá, es el sonido más hermoso que ningún compositor pudo imaginar.

Ser padre es maravilloso.Por eso si no los sos, no te lo pierdas. Si Dios no te dio la suerte de tenerlo naturalmente, no hay que aflojar. Hay otro acto maravilloso que se llama adoptar. Dejar que un ser maravilloso te elija como padre y no al revés, como muchos creen. Que el amor que él necesita se funda con el que vos tenés para dar. Es tu hijo. Lo sentís en el pecho. En la mirada que se cruza. En el infinito amor que llegás a producir y que nunca imaginaste tener.
En saber eludir a los que creen que ser padre adoptivo es un motivo de insulto, sin saber que cada cosa que te digan te hace más fuerte y más grande. Y vaya si lo sé. Cada día me lo hacen recordar y cada día me llenan de valor. El mismo que deben tener, seguramente, quienes eligen alquilar un vientre para entregar su felicidad de padres. Qué importa como lo hagan! Sólo los que lloran en silencio, los que sienten que la espera es larga, que la soledad no es una opción de vida y que la tenacidad es una herramienta que abre todas las puertas, saben realmente que es ser padres.

Los biológicos, los que pasaron por largas, caras y a veces decepcionantes sesiones de fertilización asistida, los que recorren juzgados con la esperanza en un puño y los que esperan cada noticia de ese hijo que crece en un vientre ajeno“

Te quiero amiga!

solpel dijo...

Chipi amiga....entre lagrimas solo puedo decirte FELICIDADES!!!!!!!!!!

Anónimo dijo...

Chipiiiii!!!!!! es la segunda linda noticia que leo en este frio Lunes de otoño, y yo que pense que iba a ser un Lunes como cualquier otro!. A veces ni nosotras mismas sabemos de donde sacamos tanta fuerza a pesar de estar golpeadas. Creo que el motor es el amor, hacia nosotros primero, hacia nuestra pareja y hacia nuestros hijos que en algun lugar se encontraran. Es toda una decision la que tomaste. El camino ya no nos toco facil. Pero la entereza que demostremos es la que nos va a preparar para ser mejores personas, parejas, hijas, madres...
Te super felicito y ADELANTE!!!!! nunca pa' tras!

María Angelica dijo...

HERMOSAAAAA.....

CON SOLO TOMAR LA DECISIÒN YA ERES MAMA DE CORAZON.....

TE MANDO UN ABRAZO FUERTE FUERTE, CON MI CORAZON CERCA DEL TUYO HERMOSA..... UN SOLO LATIDO

TE QUIERO.....

M.B. dijo...

Chipi, excelente decisión... Felicitaciones!!! Sólo quisiera decirte algo. Mi marido tiene un hijo de un matrimonio anterior. Cuando Verita nació, él tenía casi 10 años, y hacía 7 que nos conocíamos. Temí tanto no quererlo lo suficiente, que la llegada de mi hija "biológica" marcara diferencias que él no tenía por qué padecer... por otro lado me parecía hasta lógico que así sucediera, porque él es hijo de otra mujer, con otra historia de amor con su papá... en fin, no es fácil. Sin embargo, nada cambió. Mi hija biológica está aquí y recibe el mismo amor y trato que mi hijo del corazón. Si eso sucede... ¿cómo no va a suceder que ames a tus hijos, sea como sea que ellos vengan, si son producto de esta búsqueda tan amorosa y tan llena de buenos deseos?? TE deseo lo mejor de lo mejor. Tenenos al tanto. Lu

Anónimo dijo...

OTRA VEZ EL ANONIMO SOY YOOO DIIII!!!!

CHIPI dijo...

Hola chiquis!!!!
Mil gracias por sus buenos deseos...
UN BESOTE ENORME

Una Más... (Katrina Jackson) dijo...

Que bonita entrada, sé que llego con mucho retraso a ella, pero desde aquí te deseo lo mejor de lo mejor,en este nuevo camino.

Un besote.