sábado, 19 de noviembre de 2011

Salta la linda

Las exigencias de la humanidad en el pasado eran mayormente físicas, hoy la cabeza va a mil por segundo y sin dudas así no hay cuerpo que aguante tampoco...
Por lo que recomiendo a quienes deseen bajar un cambio y desenchufarse de la locura de la gran ciudad, darse una vuelta por Salta, ciudad del norte argentino.

Allí el tiempo es como si estuviese detenido...la gente se mueve al ritmo de la temperatura...
El calor seco hace que en el horario de la siesta no salgan ni las hormigas. Caminar a esa hora al rayo del sol puede llegar a ser mortal, por lo que de la una a las cinco de la tarde todo el mundo está adentro resguardado y solo un par de locos como nosotros andábamos en la calle...

La casas del centro son antiquísimas, muchas deben ser centenarias, pero sus techos altos y paredes gruesas de adobe las hacen fresquísimas, razón por lo que creo aún no fueron aniquiladas en pos de la modernidad...
En el barrio "3 cerritos" y cerca de la quebrada San Lorenzo se advierte que vive la clase alta de la sociedad salteña, allí se ven construcciones modernas tipo chalet y enormes mansiones que contrastan fuertemente con el resto de la ciudad.

El calor era una buena escusa para guarecernos en algún lugar con aire acondicionado por lo que fuimos a conocer el museo de alta montaña: es "increíble".
Es famoso porque allí se conservan en cámaras especiales (cámaras acrílicas con temperaturas bajo cero) los cuerpos momificados hace 500 años de 3 niñitos. Los mismos fueron extraídos en 1999 de la cumbre del volcán YUYAY YAKU, el hallazgo de mayor altura del mundo (6715m sobre el nivel del mar). Según la tradición del pueblo Inca originario del lugar, niños y niñas de buen aspecto eran seleccionados y ofrecidos a los dioses en sacrificio. Se los llevaba a la cima de la montaña y allí se les daba licor de maíz, con lo cual los niños se dormían arrodillados en las tumbas (según su tradición junto a los dioses). Pero al permanecer inmóviles ante las bajas temperaturas morían congelados. Esto es lo que permitió hallarlos en perfecto estado en una expedición de la National Geografic (en la que participó una amiga de mi juventud Constanza Ceruti -ver enlace sobre el nombre-con quien escalé un par de montañas en el sur).
Aún hay disputas con los descendientes incaicos, sobre si es correcto haber profanado las tumbas y exhibir los niños....

Luego de éste paseo por la historia, decidimos tener un pantallazo rápido de la ciudad, por lo que subimos en telesférico a uno de los tantos cerros que la rodean custodiandola.
Desde la cima, un lugar muy bien cuidado lleno de flores, árboles y hasta una catarata artificial hay una vista panorámica preciosa. Nos sentamos a contemplar el atardecer en la confitería mientras seguían arribando turistas de todas partes.

Al anochecer la gente salió de sus casas y tal como si hubieran pateado un hormiguero iban y venían por las veredas angostitas del centro miles de personas de lo mas relajadas...
Lo mas llamativo es la cantidad de niñitos que se ven de todas las edades...
Correteaban alejándose de sus madres, pero éstas despreocupadas que se les extraviaran entre el tumulto, como si nada seguían mirando vidrieras, con un niñito en sus brazos y otro ya en su vientre.
Al principio no me molestaba pero despues pensé en mi y en todas aquellas familias que padecen infertilidad en ese lugar que germinan niños cual porotos, y era muy fuerte...me enfrentaba a mi propio deseo como una cachetada a cada paso que daba.
Aquí en Buenos Aires tenemos noticia de tantos chicos desaparecidos, que uno vive alerta todo el tiempo y supongo post infertilidad peor, por lo que reflexioné sobre la medida en que uno protege a sus niños según el medio que lo rodea y los propios miedos.

Otro lugar para desenchufarse y refrescarse, es en algún arroyito de la quebrada San Lorenzo, aunque chicas solas abstenerse,vayan en grupo (allí asesinaron 2 turistas francesas).

A quienes les gustan las artesanías, pueden recorrer infinidad de locales en el centro o sino ir al Mercado de artesanías de la Av. San Martín o bien en la feria de la calle Balcarce pueden encontrar manufacturas bellísimas de barro, algarrobo y otras maderas, telar, plata....y pila de manjares típicos riquísimos como los alfajores, las colaciones, las nueces confitadas...que hacen difícil la elección.

La noche en la calle Balcarce se mueve al ritmo de la música, y las peñas con sus ventanas y puertas abiertas se llenan de lugareños y turistas, que escuchan a los grupos folclóricos mientras se deleitan con las famosas empanadas salteñas.

Con amigos entrañables, compartiendo anécdotas y poniéndonos al día, el tiempo se nos pasó volando, llegó la hora de retornar y como la película volviendo al futuro en nuestra máquina del tiempo (LAN-líneas aéreas) volvimos a nuestra siempre agitada Buenos Aires....

4 comentarios:

Pachu dijo...

Bueno bueno, ya me muero de ganas de ir! Jaja. Es un viaje que tengo pendiente. Qué bueno que la pasaron lindo! Y bienvenida a casa de nuevo! Besos!!

Noe dijo...

Chipi: Qué buena descripción! A veces uno no se da cuenta de los hábitos del lugar deonde vive porque es costumbre convivir con ellas. Así que está bueno que venga alguien de afuera y pueda verlas y apreciarlas.
Me alegro que hayas disfrutado el viaje, y más me alegra haberte conocido y abrazado.
Un beso enorme x 2!!!!

Ceci dijo...

Hola Chipi! Yo conozco Salta, la ciudad y el valle Calchaquí, Cafayate y coincido en que es hermosa. Si bien quizas esta no es la mejor época para visitarla por el calor, igual el paisaje es imperdible.
¡Qué bien vienen estas refrescadas, estas vacaciones! no?
Bueno, me alegro que la hayan pasado lindo y hayan recargado energía, porque la necesitan para voilver a la city y su rutina!!
Te mando un gran beso

Anónimo dijo...

chpi,que lindo lo que contas de Salta!!!me alegro que se hayan podido desenchufar un poco un beso grande
Mariela 74